Semillas de una red alternativa y solidaria
“Teníamos objetivos comunes, veíamos cosas que no nos gustaban y queríamos construir realidades que nos identificaran”. Este testimonio de una de las personas que impulsaron la creación de REAS resume las motivaciones para crearla. Detrás hay una veintena de entidades, principalmente centros de inserción sociolaboral e iniciativas dedicadas al reciclaje, al comercio justo y la mensajería en bicicleta. REAS surge de la necesidad de encuentro e interrelación entre estas entidades, así como de un fuerte compromiso social y voluntad transformadora. La flamante Red se presenta en el segundo IDEARIA de Córdoba en 1995.
En los primeros años se da un gran voluntarismo, seña de identidad de una organización joven. La primera tarea de la Red consiste en tejer complejas coordinaciones estatales. Esta diversidad será fuente de riqueza, de conocimientos y experiencias que nutrirán los primeros debates para definir los principios de la Economía Solidaria y el modo de evaluar su aplicación mediante la auditoría social, así como para articular la Red de Útiles Financieros Alternativos y Solidarios (RUFAS).
Al mismo tiempo, la Red se va conformando en movimiento social, lo que le lleva a enredarse con movimientos como el que se creó contra la Europa de Maastricht o el suscitado al calor de la primera edición del Foro Social Mundial, en Porto Alegre (Brasil). En este foro y bajo la influencia del movimiento antiglobalización, se fraguan las relaciones entre diversos colectivos internacionales de economía social y de economía solidaria, que luego darán lugar a la red internacional RIPESS.
La difusión y diseminación de estos primeros debates sobre la Economía Solidaria ocupa gran parte del trabajo estratégico de estos primeros años. De ellos se hacen eco el libro de Elena Vilanova y Rosa Vilanova, Las otras empresas (surgido de los encuentros de IDEARIA), y especialmente la revista Imagina, que ve la luz en 1996 y que será, por un tiempo, una referencia esencial para la construcción del movimiento.
Son tiempos también de desarrollo territorial y de diversificación de la tipología de las iniciativas de Economía Solidaria. A las empresas de inserción, las fundaciones y las asociaciones, se suma el rico mundo del cooperativismo, lo que dota a REAS de una dimensión más inclusiva y atractiva para su crecimiento y escalabilidad.







