Finanzas para la transformación social
Ante la mala praxis de las entidades financieras tradicionales, sobre las que la ciudadanía no tiene ningún control ni capacidad alguna para decidir sobre el destino e impacto de sus ahorros, distintos colectivos se han unido en las últimas décadas para crear experiencias muy variadas bajo la bandera común de las finanzas éticas.
Ya hemos contado el surgimiento de Fiare Banca Etica, en tanto que banca ética y cooperativa, pero también debemos referirnos a Coop57, como cooperativa de servicios financieros, a Oikocredit, como cooperativa de inversión internacional, a los seguros éticos como los de CAES, a FETS-Financiación Ética y Solidaria, como asociación para la promoción de las finanzas éticas, y a otros útiles financieros transparentes, horizontales, participativos, al servicio de la comunidad.
Este movimiento financiero alternativo garantiza el derecho al crédito para que las iniciativas socialmente útiles no sean excluidas del circuito bancario, tal como practica la banca convencional, que solo ansía el máximo beneficio económico. En las finanzas éticas, las personas socias y clientas, así como las propias entidades, colaboran para combinar la rentabilidad financiera con el impacto social y el cuidado del medio ambiente, la actividad económica con las demás necesidades, no económicas, de nuestras vidas.
Un hito en este camino ha sido la creación de la Mesa de Finanzas Éticas, un espacio de encuentro e intercooperación entre organizaciones del sector para promover la dimensión social, el conocimiento y la formación sobre las finanzas éticas, así como visibilizarlas y potenciarlas como herramienta de transformación social.









