Enseñamos el corazón
Las personas consumidoras tenemos el poder de decir “Sí”. Sí a otro modelo de producción y consumo que ponga la vida en el centro. Sí a otro tipo de empresas que cuiden el medio ambiente, que fomenten la cooperación en lugar de la competencia, que promuevan la equidad de género y el bien común.
Frente al green-pink-social washing que impera en nuestras sociedades, las empresas de la economía solidaria nos mostramos como somos, y somos referentes en transparencia y compromiso social y ambiental. Gracias a la herramienta de Auditoría/Balance Social, que impulsamos desde hace una década, evaluamos el impacto de nuestras prácticas y la coherencia con nuestra Carta de Principios, de modo que enseñamos el corazón todos los años.
Los balances y auditorías sociales son herramientas de rendición de cuentas que nacen en el seno de la ESS con el objetivo inicial de servir a las organizaciones miembros de las distintas redes de REAS RdR interesadas en hacer visibles sus principios y valores.
Desde esta perspectiva, distintas redes de REAS RdR inician un trabajo en paralelo para definir sus metodologías de rendición de cuentas, y en 2014 se establece la primera batería común de indicadores entre todos los territorios. Así pues, se define el cuerpo básico de indicadores que une a todas las redes del Estado y que, por lo tanto, unifica los criterios de definición de las prácticas de ESS. Por encima de estos indicadores comunes, cada territorio tiene su propio itinerario de Balance/Auditoría Social en función de su realidad específica.
Como culminación de este proceso de confluencia territorial, en 2018, por primera vez, se recogen datos desde la misma plataforma tecnológica, la herramienta desarrollada por la Xarxa d’Economia Solidària (XES), que tiene por nombre Enseña el Corazón. Este avance permite disponer de toda la información en una misma base de datos y en el mismo formato, de forma que agiliza mucho los procesos de recogida, agregación y explotación de datos… y nos permite enseñar conjuntamente el corazón.
Pero no sólo las entidades se autoevalúan, sino que la propia herramienta está también viva y en mejora constante. Desde la Comisión del Balance Social de REAS RdR, cada año implementamos mejoras, tanto técnicas, para mejorar la plataforma en sí y facilitar su cumplimentación, como de contenido, para recoger mejor la esencia de lo que es la ESS, y mejorar qué preguntar, recoger y cuantificar. Fruto del trabajo de la comisión, la herramienta cuenta con una perspectiva transversal de género y desde el 2019 con un informe anual con perspectiva feminista sobre el estado de la ESS, así como un informe acerca del impacto del mercado social.
















