¡A por 30 años más!
Estos treinta años que cumplimos no son el punto de llegada, sino un alto en el camino en pro de la transición ecosocial y de una economía al servicio de las personas y el planeta.
Son muchos los hitos que hemos logrado, que nos permiten en alguna medida vivir fuera de las lógicas capitalistas, satisfaciendo una parte creciente de nuestras necesidades en el marco de empresas más justas y sostenibles. Esta exposición es una buena muestra de que cada día es más posible vivir dentro de la Economía Solidaria. Y ahora toca parar, mirar atrás y celebrar, antes de proseguir el camino.
Porque aún queda mucho trecho por recorrer. Y no son buenos los vientos que soplan. El auge de la extrema derecha, el incremento de las desigualdades globales o la crisis socioecológica que pone en cuestión la propia vida en la Tierra, nos instan a dar pasos firmes y certeros.
Y en ello andamos, trabajando para construir escenarios de futuro en donde la Economía Solidaria trabaje junto al resto de economías transformadoras para que los años venideros estén teñidos de valores y prácticas sociales y solidarias. Por ello también, estamos iniciando laboratorios de pensamiento, para nutrir una estrategia sólida al objeto de facilitar que el movimiento pueda escalar y propagarse.
Seguimos enredándonos, construyendo confluencias locales, estatales e internacionales, con agentes, movimientos sociales y administraciones, para impulsar proyectos e iniciativas que construyan economías más comunitarias, democráticas, equitativas, inclusivas y sostenibles. Economías, en definitiva, feministas, ecológicas, solidarias.


